Traducciones

¿Qué le sucede a Papá?

Qué pasa por la cabeza de un hombre –apuesto, inteligente, millonario, premio Nóbel de literatura, con una suite siempre dispuesta en el Ritz de Paris, con un matrimonio sólido-, para simplemente, una tarde, pegarse un tiro con una escopeta? Nadie lo ha sabido responder. Hemingway, en el último momento, sorprendió a todos con ese acto impredecible, más cercano a la actitud de sus personajes –esos hombres viriles que tocan la felicidad y luego la ven alejarse- que a su propia vida y leyenda forjada por él en un simulacro innegable del papel del verdadero hombre de acción. Fue el escritor de acción que una literatura siempre agradece, como Maulraux o como Melville, como tantos otros que forjaron una leyenda para después desvanecerse con ella. No fue lacónico ni perdedor, como muchos de sus personajes. Adivinamos algo de su misoginia pero los datos que se pueden reunir con una hojeada nos hablan de un matrimonio sólido y venturoso que gustaba tener personalidades de todos los ámbitos para cenar en casa. En su momento los cuentos de Hemingway circularon por montones en las mejores revistas del mundo. El heroísmo de sus personajes, la atmósfera de infelicidad y dolor que envuelven a sus figuras viriles cautivaron a millones; como escritor se ha hablado de su enorme influencia. Ningún autor provocó una desbandada tal como la provocada por Papá, se dice. El estilo sencillo y claro le vino como al dedillo a las generaciones desesperanzadas de la posguerra, y más tarde a los existencialistas que vieron un filón riquísimo en los personajes heroicos y austeros o en las atmósferas de irrealidad y abismo de cuentos como “The killers”.

Pero hay una tendencia a revalorar los cuentos y los personajes de Papá bajo una nueva óptica, quizá no tan nueva, que ve en los personajes de Hemingway y en su anti-intelectualismo una carencia que Hemingway no estuvo dispuesto a aceptar ni discutir. A fuerza de rehuirle terminó por crear su propia retórica –como siempre sucede-, repleta de diálogos abstrusos que intentaban mantener oculto el verdadero mecanismo del cuento. Demasiadas puntas de iceberg, quizá. Demasiada intencionalidad a la hora de mostrar a esos seres viriles en plena caída ante el muro de la vida. ¿Por qué de pronto desconfiamos de los héroes de Hemingway? ¿Por qué de pronto miramos escépticamente a todos esos toreros, cazadores, boxeadores, soldados? Todos los días, en la televisión, vemos ensalzada la misma figura que tanto describió Hemingway: el hombre de acción. La diferencia –además de que por una parte hay gran literatura y por la otra casi todo es basura-, es lo que ya he dicho, que los héroes de Hemingway parecen no ser capaces de lograr su cometido, y en vez de eso fracasan, virilmente, cierto, pero fracasan. Hoy nos puede seguir sorprendiendo la exactitud cinematográfica y sensual de muchas de sus descripciones. Con un puñado de cuentos revolucionó la manera de contar. Pero hoy tenemos que preguntarnos cuál es la verdadera lección de Hemingway. ¿Será que al sentir fastidio por sus personajes, en realidad estoy plasmando una actitud personal? ¿O que su parcialidad respecto de un personaje y su desprecio por lo demás, puede resultar insoportable? No lo sé. Estas son sólo unas primeras cuestiones.

posted by Mauricio Salvador @ 11:23 AM,

1 Comments:

At 10:10 AM, Anonymous Daniel Espartaco said...

Parece ser que soy en unico en comentar estas cosas. Qué pasa con tu lectoras? ¿No pueden responder a un par de ideas inteligentes? Es un buen ensayo, podría ser un ensayo serio, si al final llegaras a una conclusión, algo relativamente fácil. Buena prosa, muy buena prosa, y por lo demás estoy de acuerdo contigo en todo lo que dices. cuando vengas a la casa, recuerdame que te muestre un ensayo de Simonov sobre la valentia y la virilidad en los personajes del viejo Hem.

 

Post a Comment

Links to this post:

Create a Link

<< Home

The Authors

John Travolta

John lives in Toronto and is a freelance illustrator and a designer/animator for CHUM Television. He writes about , design, and visual culture under the pseudonym Robot Johnny

Claire Robbinson

Claire Robertson is an illustrator and toy from Melbourne, Australia. While her illustration clients have included The New York Public Library, Scholastic and Cambridge University Press, it’s her blog Loobylu.com that brings her the most joy and which has attracted the most attention with rave reviews in the Wall Street Journal, WIRED Magazine and The Guardian.

About This Blog

This blog is a multi-author blog devoted to illustration, art, cartooning and drawing. Its purpose is to inspire creativity by sharing links and resources. Albert Einstein said, “The secret to creativity is knowing how to hide your sources,” but what the hell did he know anyway? The site was conceived by John, like all good ideas, while goofing off at work.

Contact Us

This is an open source template, which means that you are free to use it in any way you want to without any obligations. If you decide to use this template, I kindly ask you to leave the "Design by Andreas Viklund" link in the footer. I am also interested in seeing how my templates are used, so feel free to send me an e-mail with a link to your page. If you want more templates to choose from, check out the sites in the "Favorite links" menu to the right!

Good luck with your new design!

HermanoCerdo:
Literatura y Artes Marciales

Web This Blog

About me

Archives

Previous Posts

Links

Powered By

Powered by Blogger
make money online blogger templates